Actualización de diciembre de 2025:
Desde el principio del mes, hemos observado un incremento de presencia y actividad por parte de ICE dentro de nuestras comunidades, con mas de 400 personas arrestadas. Los lideres de nuestras congregaciones están muy alertas, y tomando esto en cuenta cuando se están reuniendo para la adoración y el ministerio durante las próximas semanas. Si hay preocupaciones urgentes relacionadas con actividad de ICE en su comunidad, por favor este en contacto con el Pastor Ryan Fletcher (o 612-230-3301) o con Nicholas Tangen (o 651-808-7067). Juntos vamos a discernir si alguna o cual acción será de mayor beneficio, incluyendo comunicación con colegas de su conferencia y aliados cercanos.
También seguimos actualizando la pagina de recursos de inmigración en el sitio web de Sínodo, asegúrense de checarlo regularmente, y déjennos saber si hay recursos que se deben añadir. El Fondo de Bienvenida es un recurso nuevo, iniciado por el Grupo de Trabajo para Inmigración del Sínodo, que proporcionara fondos para las comunidades que apoyan a los inmigrantes. Información sobre como aplicar para estos fondos será compartida en Enero, pero donaciones para crecer este fondo pueden ser enviadas a cualquier momento a las oficinas del Sínodo. Si tiene cualquier pregunta, por favor póngase en contacto con Nicholas Tangen.
“Pues tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; anduve como forastero, y me dieron alojamiento” (Mateo 25:35).
Como cristianos, el llamado a amar a Dios está estrechamente ligado al llamado a amar a nuestro prójimo: el hambriento, el sediento y el forastero. En este momento, cuando muchos de nuestros vecinos, miembros e iglesias inmigrantes se sienten especialmente vulnerables, queremos que sepan que estamos con ustedes. Y queremos proporcionar algunos recursos y apoyo mientras todos trabajamos juntos para amar a Dios y amar a nuestro prójimo.
En enero, la Casa Blanca comenzó a implementar órdenes ejecutivas dirigidas a
los inmigrantes en nuestras comunidades y a ampliar el alcance del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, cumpliendo las promesas de campaña de apuntar a las comunidades inmigrantes y lanzar esfuerzos de deportación masiva en todo el país. La Administración también rescindió una política que protegía ciertos espacios de la aplicación de la ley de inmigración, incluidas escuelas, hospitales e iglesias, una medida incompatible con los derechos de todas las personas a la libertad de religión y que debilita el ministerio de las comunidades llamadas a amar al prójimo, al extraño y al inmigrante. Estas medidas están planteando muchas preguntas y causando mucha ansiedad para quienes corren mayor riesgo, incluidas algunas de nuestras comunidades.
El Mensaje Social de la ELCA sobre la Inmigración nos recuerda que “…la hospitalidad para los desarraigados es una forma de vivir el llamado bíblico a amar al prójimo en respuesta al amor de Dios en Jesucristo”. Confiando en que Dios está cerca de nosotros mientras nos mantenemos juntos, nos basamos en las palabras de las Escrituras: “El extranjero que reside con nosotros será para nosotros como el ciudadano entre nosotros; Amarás al extranjero como a ti mismo, porque extranjero fuiste en la tierra de Egipto. Yo soy el Señor tu Dios” (Levítico 19:34) y “anduve como forastero, y me dieron alojamiento” (Mateo 25:35). Si bien hay mucho que no podemos controlar y, en este momento, el mundo se siente particularmente fuera de nuestro control, la invitación es recordar aquellas cosas que sí podemos controlar.
- Podemos reducir la velocidad lo suficiente para respirar, centrar nuestra atención, descansar y comer, llorar y reír. Podemos ocuparnos de marcar nuestro ritmo para este maratón, evitando la reactividad frenética y apoyándonos en el amor firme y radical que conocemos en Cristo Jesús.
- Podemos responder según lo requieran nuestros contextos: escuchando profundamente, escuchando la alegría y el dolor de nuestros vecinos, proclamando el evangelio, alzando la voz, escribiendo una carta, reuniendo a la comunidad, resistiendo el adormecimiento de la apatía, amplificando la alegría y dando un paso adelante en nombre del amor incluso cuando nos llama a hacer algo más allá de nuestra comodidad.
- Podemos hacernos presentes: este puede ser un momento realmente aislante para nuestros líderes inmigrantes y congregaciones, así que asegúrese de conectarse con sus colegas vecinos sobre cómo puede hacerse presente junto a ellos de maneras significativas y útiles.
En su carta a los Corintios, el apóstol Pablo nos recuerda que “…el cuerpo no consta de un solo miembro, sino de muchos… Si un miembro sufre, todos sufren con él; si un miembro es honrado, todos se regocijan con él’’ (1 Corintios 14, 26). Somos iglesia juntos, y como Sínodo del Área de Minneapolis nos esforzaremos por apoyarnos y acompañarnos unos a otros en amor.